miércoles, 25 de abril de 2012
SI PUDIERAS VERME AHORA.
En un mundo donde casi todo era un revoltijo, la serenidad de su hogar le resultaba vital para conservar la cordura. Aquél era su escondite, su nido, el lugar donde alejarse de los problemas que había al otro lado de la puerta. Al menos en su casa mandaba. A diferencia del resto de su vida, podía dejar entrar a quien le diera la gana, podía decidir cuánto tiempo se quedaban y qué partes de su hogar podían ocupar. No como su corazón, que invitaba a personas sin pedirle permiso, les ofrecía un sitio de honor sin contar con la opinión de ella al respecto y luego ansiaba que permanecieran más tiempo del que aquéllas tenían previsto.
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Que chulo, por cierto lo que has puesto debajo del título que está en inglés es precioso *-*
ResponderEliminarJó,que preciosidad de textos....transmiten mucho sentimiento..:)
ResponderEliminartal-vez-en-algun-lugar.blogspot.com